Andorra 0-0 Nástic Tarragona
Bernabé Barragán ha
vuelto. El portero de Los Palacios está recuperando su mejor versión partido
tras partido. Creciendo en base a sus virtudes y limitando la afectación de sus
defectos. El arquero andaluz es uno de los principales motivos por los que el
Nàstic ha sellado su marco. Cuenta con una defensa confiada y un entramado
general muy ordenado y fiable. Pero sin sus estelares intervenciones, hubiera
sido imposible acabar tres partidos consecutivos (Llagostera, Barça B y
Andorra) sin un gol en contra. En la primera vuelta, ante esos mismos rivales
se encajaron ocho tantos.
A
Bernabé se acogió el Nàstic en el Principat para sumar un empate que aprovecha
a medias el tropiezo de los equipos de la zona baja. Al Andorra no le resultó
tan fácil manejar al cuadro tarraconense como en el Nou Estadi. Se encontró a
un equipo convertido en puro hormigón. Un bloque sólido, con pocos descosidos,
pero que adolece de un punto de creatividad. Se echó en falta esa figura de
perfil ofensivo en el centro. Goldar y Miranda ofrecen pasión y entrega, pero
la salida en el despliegue no es clara. Mucha velocidad pero escaso sentido
para aprovechar los puntales ofensivos.
Repitió
estructura Seligrat ante el Andorra. La misma que le funcionó ante el Barça B
para mantener ordenado y firme. Ve al equipo cómodo. Fiable en el estilo que
pretende instalar el técnico valenciano. Enfrente un Andorra que discute a los
puristas de Segunda B su máxima de que en el fútbol de bronce la posesión no
sirve de nada. Ahí están los de Gabri García, otro producto de La Masia,
peleando con unas atractivas armas en su estreno en la categoría. Y haciéndolo
muy bien y con resultados. Lo que cuenta, al final, es la idea y la convicción
en ella de todos los estamentos.
Para
hacer frente al frío pirenaico se necesitaba una salida caliente. Sin dudas ni
tibiezas. Consiguió incluso manejar el duelo en los primeros minutos. Un
espejismo que no sirvió para construir una llegada al área. Enseguida el
Andorra tiró de sus directores de juego para llevar el partido al cauce
esperado. Los locales con la posesión y los tarraconenses con el repliegue y
despliegue ofensivo tras recuperación.
Ni
a uno ni a otro ese guión le funcionó de entrada. Costó muchos soporíferos
minutos poder ver algo de acción en las áreas. Los de Gabri no conseguían
desordenar al Nàstic por dentro y lo intentaron por fuera con su futbolista más
desequilibrante, Moha. El extremo senegalés encaraba con descaro pero no pudo
superar a un Albarrán que se creció con cada intentona del africano.
El
Nàstic no tenía ni fuerza ni precisión para atrapar al Andorra al contragolpe.
Los jugadores atacantes no se encontraban y perdían más balones que los que
aprovechaban.
Las
llegadas se produjeron en los compases finales del primer acto. Muha aprovechó
una permuta de posiciones para perder de vista a Albarrán y liársela a Juan
Rodríguez. Aún le duraba al central gallego el temblor que le dejó ese centro
de Feher que trató de despejar y casi se cuela en el arco de Bernabé. Se lanzó
al corte y el senegalés le dejó atrás. Miranda leyó bien las intenciones del
futbolista del Andorra para cortar su centro. Un despeje flojo que Riverola
recogió para sacar un latigazo bien despejado por Bernabé. El rechace le cayó a
Bover que no pudo conectar bien, por fortuna para el Nàstic.
El
mismo jugador generó la segunda ocasión más peligrosa de los locales. Alcanzó
la línea de fondo y raseó al punto de penalti donde Moha, solo, remataba
alto.
Empezaba
a sufrir el Nàstic que miraba con angustia el reloj para llegar al descanso.
Justo antes el conjunto grana tuvo su gran momento. Pol Ballesteros tapó el
despeje del meta y se quedó con el balón. Intentó marcar sin prácticamente
ángulo. Casi lo logró. El cuero se marchó por centímetros.
Nada
cambió en el segundo tiempo. Las llegadas eran a cuentagotas. Golpeó primero
Oliva con una volea muy desviada. El Andorra seguía con su mapa posesivo. Muy
estéril por la capacidad tarraconense de achicar los espacios. Lo más
interesante de los locales fue Bover. El que más claro vio por dónde debían
atacar y deshilachó el entramado defensivo. Su mayor obstáculo fue Bernabé
Barragán. Andorra vivió otra gran actuación del portero sevillano. Primero con
la cara, después con una estirada monumental mantuvo la igualada en el
equilibrio y redondeó su partido con un despeje volador a tiro de Musa.
Ficha tecnica:
FC Andorra. Ratti, Adri Vilanova (Bessone, min. 75), Martos, Moha (Musa,
min. 75), Riverola, Rai, Jilmar, Casadesús, Bover, Iker (Ludo, min. 89) y
Feher.
Nàstic. Bernabé, Albarrán, Juan Rodríguez, Pol Domingo, Bonilla,
Goldar, Miranda, Pedro, Pol Ballesteros (Habran jr. min 55), Brugui (Giner,
min. 74) y Gerard Oliva.
Árbitro. Miguel García (c. valenciano). Amonestó a Riverola, Ludo,
de los locales, Goldar, Oliva
Empate del Andorra en casa
ante el Nástic de Tarragona donde tuvo opciones para haber ganado el partido.
El portero, Miguel Bañuz, sigue sin tener su oportunidad.