Depor 1-0 Sanse
El Dépor tenía una
dura prueba en el estadio de Riazor,
quizás no tanto por el rival, sino por la situación de tres encuentros sin
ganar. El Sanse por su parte llegaba al estadio herculino después de vencer por
la mínima al Dux
Internacional.
El partido comenzó con el
acelerador apretado y con un ritmo de juego muy alto, la posesión era de los
blanquiazules y las mejores ocasiones no tardaron en llegar. La entrada en el
once de Noel y
la salida de Quiles volvían
a dejar en punta a Miku.
La dupla que escoltaba al venezolano se movieron por todo el frente de ataque,
tanto por derecha como por izquierda Noel y William fueron dos
puñales que trataron de poner en problemas a Barrera y a Iván Pérez.
Los herculinos dominaron
y mostraron muestras de que eran superiores en la primera parte a los
madrileños, fruto de ello la ventaja en esta primera mitad. Ventaja que
llegaría pasada la media hora de encuentro. El balón parado volvió a dar
frutos, desde el córner izquierdo ponía el balón Juergen y el venezolano
con un gran cabezazo mandaba el balón al fondo de las redes. Un tanto muy
importante en lo que se suele llamar los minutos fatídicos, entre el 30 y el 45
de la primera parte.
El
descanso llegaba para ambos equipos con la sensación de él Dépor estaba siendo
muy superior a la UD
Sanse, un equipo el madrileño que apenas creo problemas en la
primera parte a la portería de Ian Mackay,
tan solo una fácil intervención del guardameta local.
En
vestuario, las piernas se refrescaron y los jugadores salieron con la idea de
ampliar la ventaja, el último encuentro ante la SD Logroñés fue una
advertencia de lo que puede pasar cuando te descansas y no cierras el partido.
Pasaban
los minutos y el Dépor y
la parroquia blanquiazul tenía la misma sensación del último encuentro, el de
pensar que en los últimos minutos una jugada aislada, un balón parado o algo de
mala suerte, podrían hacer escapar los tres puntos de Coruña.
La
diferencia es que el Dépor en
este partido no se hundió y no se encerró atrás, algo fundamental para que la
sensación en esos minutos de la agonía fuera más plácidos. La afición como
siempre se comportó de una manera excelente y llevó al Dépor a no bajar
los brazos.
Se
terminó la “sequía” de tres puntos y volvían a quedar los tres puntos en
Riazor, unos tres puntos muy importantes dada la complicada visita que tiene el
equipo gallego la próxima semana, nada más y nada menos que viaje a Santander para
jugar en el sardinero, el partidazo de la jornada.
Ficha Técnica:
RC Deportivo de La Coruña: Mackay, Víctor
García, Lapeña, Jaime Sánchez, Héctor Hernández, Villares, Álex Bergantiños,
Juergen, Noel, Miku y William. También jugaron: Quiles, Menudo y Rafa de
Vicente.
UD Sanse: Miguel Bañuz, Barreda, Iván Pérez, Llenera, D. Molina,
Llorente, Arturo, Borja Martínez, Fomeyem, Raúl y Borja Sánchez. También
jugaron: Carlitos, Baro, Fer Ruíz y Jauregi.
Goles: 1:0 Miku, min.37
Árbitro: Carlos Fernández Buergo, comité asturiano.
Estadio: Abanca Riazor, 14.744 espectadores.
Derrota del Sanse en casa
del gallito del grupo por la mínima en un partido con pocas ocasiones pero con
más dominio del Depor. El guardameta, Miguel Bañuz, jugó de titular y
realizó algunas intervenciones de mérito con muy buenas salidas de juego con el
pie.
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